Hoy quiero enseñaros cuatro modelos-prototipo de regalitos para entregar a los niños invitados a una comunión.
El encargo que recibí era totalmente libre y sin condiciones (que es lo que más me divierte), así que puse mi cabeza en funcionamiento y me salieron cuatro ideas:
Diminuta en cajita:
A esta rubia diminuta ya la visteis aquí.
Entra y sale a su antojo, pero a la hora de dormir siempre vuelve a su cajita de cerillas.
Bolsa de papel con caramelos y diminuta:
¡Doble regalo!
Los caramelos se saborean, se disfrutan... y se acaban.
Pero nos queda la diminuta, que nos acompañará para siempre jamás.
Cajita de cartón con caramelos y sello de puercoespín:
¿Tirarías la caja cuando te comieras los caramelos?
Casita de cartón:
Unos habitantes muy dulces los de esta casita.
Se me ocurren otros objetos que podemos guardar en ella cuando quede vacía: pendientes, anillos, horquillas, botones... en fin, cosas bonitas y pequeñas.
Mi favorito... mi favorito...; de estos cuatro modelos no sabría por cuál decidirme.
Tú, ¿con cuál te quedarías?





































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