Porque según Raquel (14 años), los álbumes de fotos ya no se llevan, al menos para regalar a una chica de su edad. Y en parte tiene razón. Cada vez se pasan menos fotos a papel; la mayoría de las veces nos conformamos con tenerlas en el disco duro del ordenador.
Aunque, a mí, una fotografía en papel me produce mucha más emoción que la misma vista en la pantalla.
En fin, me habían encargado un álbum de fotos para regalar a Inés (14 años también), y de repente me entró la duda de si el regalo que iban a hacerle le gustaría...
-¿Y si, en lugar de álbum de fotos, lo llamamos álbum de recuerdos?
-¡Ah! Eso me gusta más-me dijo Raquel.
La idea de que sirviera para pegar en él entradas, envoltorios, notas... parece que le hacía más gracia.
-Pues ya está.
-Pues ¡hala!.




















































