¿Recordáis los dos rectángulos tejidos en punto que os enseñé
el otro día?
Eran el principio de una labor que aun no estaba terminada.
Y hoy...
¡¡¡Os presento a Petunia!!!
Es una niñita-funda que protege y abriga mi móvil cuando lo llevo en el bolso.
Está forrada por dentro con una tela de rayas y florecitas, que ya conocéis.
Una cosa a tener en cuenta a la hora de hacer una labor como ésta, con distintos colores, es que todas las lanas tengan un grosor parecido; yo no pensé en ello al empezar, y ahora veo que la zona de rayas queda más ancha que el resto porque las lanas eran más gruesas.
A mi móvil, que es de los normalillos-pobrecillos, le queda un poco grande; en realidad es una funda pensada para móviles de nueva generación (que no tengo ninguna intención de comprar por el momento).
También podemos darle otro uso y, en lugar de guardar el móvil, utilizarlo como funda para un paquete de pañuelos de papel, por ejemplo. Es una muñeca multiusos...
Por ahora, mis conocimientos sobre punto son muy básicos, y mis trabajos en lana son sencillos, como Petunia, porque no puedo meterme en berenjenales que no sepa cómo resolver...
Hace poco vi este libro en
Natura, y me encantó por la claridad de sus explicaciones y los proyectos que propone, con unos diseños preciosos...
Lo apunté en mi lista de regalos para navidad, pero mi madre se adelantó ¡y me lo regaló!
Así que, ahí estoy, aprendiendo a aumentar y disminuir, y a combinar puntos del derecho y del revés para crear cosas nuevas con un poco más de dificultad.
Pero por ahora...
¡Estoy contenta con Petunia!
Me alegra cada vez que saco el móvil con su sonrisa y sus coletas...